O la ausencia de pasión. La verdad, yo me considero una persona bastante apasionada, sin embargo, hay periodos en los que estoy como petrificada, yo misma noto un aliento gelido que sale de mi boca cuando hablo, y cómo soy incapaz de empatizar con los demás.
Si siempre fuera así, no me extrañaría un pelo, pero como es un estado transitorio me pilla desprevenida, y lo peor de todo es mi incapacidad para afrontar nada intenso, sea conversación, relación, etc. Así pues, cuando noto algún acercamiento humano que se va de madre, huyo, no quiero untar nada en mis cubitos emocionales.
Os preguntaría si os pasa, pero como no escribís nada.. paso, además, hoy no me importaría demasiado, jaja.
Hoy tengo la sensación de que si me abrieran por la mitad solo hallarían órganos escarchados.
Me importa un huevo el mundo.
Recuerdo sensaciones de antaño similares, pero llevaba el pelo de otra manera y las uñas pintadas de negro. Jajaja.
Salud compadres!
No hay comentarios:
Publicar un comentario